Investigaciones de la neurociencia han demostrado que las emociones son contagiosas. Nuestros cerebros son órganos sociales y estamos hechos para relacionarnos. Cuando nos encontramos con personas que están experimentando emociones intensas, sentimos lo que ellas sienten como propio. Las neuronas espejo, son las responsable de la empatía, la felicidad; también de la ira, tristeza y ansiedad contagiosas, que sentimos cuando alguien experimenta estos sentimientos.

neuronas espejo

En la película Intensamente, Riley, una niña de once años, está cenando con sus padres en su nueva casa de San Francisco y mientras discuten sobre el equipo juvenil de hockey que la mamá de Riley acaba de descubrir, la ira de la niña crece con rapidez porque la felicidad ha abandonado la oficina central (los lóbulos frontales de su cerebro) y el miedo y la furia están de turno. Conforme el enojo de Riley crece, la furia de su padre comienza a emparejarse con la de ella y la cena termina en una explosión de emociones contagiosas. Esta divertida dramatización de una dinámica familiar muy realista, demuestra como nuestros cerebros pueden reaccionar y rápidamente entrar en conflicto sin que nos demos cuenta o lo decidamos concientemente.

Los estudiantes y educadores deben comprender lo rápido que esta interacción negativa puede darse. Los conflictos escalan inconcientemente cuando nuestra amígdala, el centro de control emocional en el sistema límbico, se activan y reaccionamos instantáneamente. Cuando dos personas están experimentando una respuesta al estrés, ninguna de las dos está pensado claramente ya que sus lóbulos frontales están apagados, por lo que sus comportamientos y palabras pueden volverse agresivas y lastimeras. Al final de algo así, casi nunca nos sentimos bien, porque el lenguaje de la amígdala es el sentimiento, no las palabras. Cuando sentimos emociones negativas, no escuchamos palabras ni entendemos. Es por eso que la corregulación es fundamental antes de tratar de resolver un problema o explicar las consecuencias por tomar decisiones equivocadas. Calmar la respuesta del sistema al estrés, es fundamental para poder ampliar el pensamiento, la planeación y el entendimiento. Las investigaciones arrojan que el movimiento y la respiración, son dos formas muy efectivas de calmar la respuesta del sistema al estrés.

Calmado la respuesta del sistema al estrés

Prácticas de enfoque y movimiento, son las dos estrategias neurológicas para calmar un cerebro enojado. Cuando estamos experimentando este tipo de respuesta, no escuchamos ni palabras ni explicaciones porque el camino neuronal, desde la corteza pre frontal hasta la amígdala, es como un camino de tierra, esta subdesarrollado y los mensajes lingüísticos no son escuchados, ni comprendidos.

1. Toma distancia

Dale a los estudiantes y a ti mismo, algunos minutos para alejarse del conflicto y bajar la reacción límbica. Puedes lograr esto con respiración profunda, con espacio físico, algunas lagartijas, saltando cuerda, un paseo, o escuchando música instrumental, mientras te concentras en tu respiración.

emociones en la escula

2. Valida los sentimientos

Una vez que la emoción negativa se ha calmado y el cerebro se ha regulado, la validación es crítica para ayudar a que los estudiantes sepan que están siendo comprendidos y escuchados.

3. Preguntas y Elecciones

Una vez que el estudiante se siente escuchado, podemos aún adquirir una mejor compresión de sus sentimientos. Aquí se nos presenta la oportunidad de implementar preguntas y elecciones. Ambas cosas ayudan a oxigenar la glucosa en el flujo sanguíneo de la corteza prefrontal, donde somos mejores resolviendo problemas y podemos pensar con mayor claridad a cerca de las elecciones que hacemos y sus consecuencias. He aquí algunos ejemplos de las preguntas que puedes hacerles:

¿Qué podemos hacer juntos para que esta situación mejore?

¿Qué plan podemos crear juntos?

  • ¿Qué necesitas?
  • ¿Hay algo en lo que pueda ayudarte ahora o en un futuro para que logres alcanzar tus metas?

Consecuencias razonables

Al cerebro le encanta encontrar sentido a las experiencias, a la información, a las relaciones que funcionan. Es por eso que necesitamos implementar consecuencias que correspondan al dolor que una persona a causado en otra. Las consecuencias por toma de decisiones equivocadas y las elecciones tomadas a la par, harán sentido a los estudiantes y cobrarán significado, ya que están listos para procesar la información y respondan tranquilamente desde un lóbulo frontal en estado de calma. Este es el lugar donde experimentan la conexión entre sus elecciones y las consecuencias.

 

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