Una escuela es un ecosistema. Una definición de ecosistema es: una comunidad biológica de organismos que interactúan en su ambiente físico. “ Si creemos que las escuelas son un ecosistema, tiene tremendas implicaciones en lo que compete a la organización de las escuelas y cómo nos comportamos dentro de ellas.

Mis pensamientos a cerca de esto se cristalizaron en un viaje que hice recientemente a la selva de Costa Rica y sus reservas biológicas. Un principio fundamental del ecosistema es su interdependencia. Uno de los principios fundamentales del ecosistema, es la interdependencia. Esto significa que algo que sucede dentro del sistema afecta a otras partes del mismo.

escuela ecosistema

Otro principio fundamental, es que están diseñados para adaptarse y crecer. Por lo tanto, cuando se hacen alteraciones al sistema, por ejemplo, como resultado a políticas de deforestación para sacar madera con fines comerciales o circunstancias tales como el calentamiento global, pueden ocurrir consecuencias muy negativas. Los patrones de relación del clima, la tierra, el acceso al alimento y otras fuentes, se ve afectado. Esto puede amenazar a ciertas especies o obligarlas a cambiar su comportamiento y volverlo impredecible, frecuentemente en formas dañinas.

 

Cada elemento de una escuela afecta todas sus partes

Adam Gran, en su artículo de Enero del 2016, muestra que los regímenes de prácticas diseñados para desarrollar estudiantes prodigio y relacionados con las rutinas de exámenes repetitivos que vemos en la educación urbana, nos llevan a resultados contraproducentes. Cito un ejemplo: Los mejores concertistas de piano, no tuvieron profesores de élite desde que comenzaron a caminar; sus primeras lecciones, las tomaron con instructores que vivían cerca de sus casa y hacían el aprendizaje divertido.

Si pensamos que la escuela es un ecosistema, y actuamos acorde, entonces podemos cambiar nuestra perspectiva. Nos damos cuenta de que cada elemento que conforma a la escuela, afecta todas sus partes. El trato que le damos a nuestros estudiantes más aventajados y a los que se quedan atrás, afecta a toda la escuela. El trato entre los maestros y con los estudiantes es de suma importancia.

Si creemos que le escuela es un ecosistema, entonces nos volvemos más sensibles a las políticas sin sentido que aplicamos a nuestras escuelas. Podemos advertir sus efectos inmediatos y no solo a larga distancia. Redefinimos los riesgos para incluir pequeñas interacciones y el corazón, la mente, las manos y el alma de todos aquellos que se ven afectados por nuestras políticas.

Si creemos que la escuela es un ecosistema, entonces nos damos cuenta que cada aspecto de la escuela es importante. La escuela es el resultado de todas las interacciones e interdependencias de todos sus componentes. Y un conjunto de escuelas, es un ecosistema aún más grande, que se define tanto por sus escuelas problemáticas como por las mejores.

Caminando a través de la selva y otros ecosistemas en Costa Rica, me di cuenta de que la sabiduría está más allá de lo que sabemos con respecto a qué partes del ecosistema pueden expandirse; cuales debemos abandonar o cuales tienen menos importancia. Por lo tanto, tenemos una obligación ética y moral de nutrir el ecosistema de las escuelas, apoyando a todas sus partes por igual, para permitir que cada estudiante desarrolle su capacidad de mejorar en formas que contribuirán al todo.

¿Cuántas tortugas? ¿Cuántos mapaches?

Por favor, lean cada una de las descripciones de los residentes de la selva, alistados enseguida y determinen quien en su escuela o equipo, es el equivalente a cada uno de estos residentes. El sistema de clasificación es en sí mismo ecológico, puedes determinar si tienes muchos de una sola especie y no suficientes de otra:

Guacamayo:  El guacamayo es reconocido por su lealtad. Sin embargo, aunque puede alejarse en ocasiones, siempre vuelve.

Cocodrilo: El cocodrilo es ancestral, formidable y tiene una mandíbula poderosa y rápida llena de cientos de dientes. Se adapta muy bien a todo tipo de circunstancias y uno no debe meterse con él.

Tortuga: Aunque es un símbolo de sabiduría, pero las tortugas tienen bastante mal humor y se esconden en sus conchas cuando se sienten amenazadas. Se apegan a patrones de rutina inamovibles y son muy renuentes al cambio.

Mono aullador:  El mono aullador es increíblemente ruidoso y se le escucha a kilómetros de distancia. Usa su grito para desconcertar y amenazar, pero se retira cuando es confrontado.

Perezoso: El perezoso es un animal que se mueve muy lentamente y los demás no parecen importarle. Guarda las cosas negativas durante una semana y luego las suelta, aunque no intenta hacer daño, pero de todas formas puede causarlo.

Mono capuchino: El mono capuchino es muy sociable y se mete en los asuntos de todo el mundo. Opera en manada y no duda en tomar lo que le pertenece a otros.

Rana: Las ranas son muy maternales, especialmente con los recién nacidos. Ellas están dispuestas a hacer un lado su bienestar para ayudar a las siguientes generaciones para que crezcan de una forma sana.

Mapaches: Estos mapaches se enfocan en la motivación superflua; su enfoque depende de incentivos, recompensas y contingencias, incluso en su propio detrimento.

Mono araña: El mono araña se balancea de árbol en árbol con poca concentración. Le gusta lucirse y ser visto.

Murciélagos:  Los murciélagos son una parte esencial de la selva y son muy variados. Algunos ayudan a polinizar, llevando semillas a distintas partes de la selva; otros atacan a los animales pequeños e indefensos, incluso a los niños; y otros ayudan a controlar la población de mosquitos, minimizando a estos residentes molestos del ecosistema.

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El cambio de rumbo de una escuela significa el mejoramiento del ambiente

Las escuelas no pueden cambiar de rumbo si no son tratadas como ecosistemas. Las escuelas no pueden producir profesionalismo, mucho menos excelencia, si no hacemos hincapié al clima social, emocional y al carácter de todos los que asisten a esa escuela.

Esto nos enfrenta con un reto enorme de educación y como educadores. Nuestras políticas y programas tienden a ser fragmentados, no holísticos. Frecuentemente se enfocan en las materias y sus contenidos, en lugar de hacerlo en la gente, las relaciones entre ellos y los temas que se están enseñando.

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